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Amor: Lo Indispensable viene luego...

admin @ Fri, 2007-04-20 12:12

En todos los cuentos de la literatura, desde la infantil hasta la más picante de las historias, la organización del texto acostumbra a respetar la secuencia de comienzo, medio y fin.
 Trazando un paralelo entre la literatura y el sexo, podemos decir que el término de la relación sexual también debe ser escrito con gran estilo.
 Según Masters & Johnsons, los cambios fisiológicos que ocurren durante el acto sexual desde la fase del deseo hasta los post-sexo son interdependientes y necesitan seguir el orden de excitación – plato – orgasmo – resolución.

 El clímax sexual que casi siempre se caracteriza por el orgasmo, tal vez represente para la gran mayoría de las personas el auge de las sensaciones de placer hasta entonces almacenadas, pero  el antes y el después no deben merecer menor atención.
 El periodo post-sexo tiene un valor bastante grande, principalmente para el universo femenino y en consecuencia, con diferencias marcadas en el comportamiento de los hombres y mujeres, siendo común las quejas por parte de ellas en relación a este periodo.
 Para el hombre, desde el punto de vista fisiológico, el post-sexo tiene su comienzo con el entumecimiento del  pene el cual coexiste con la pérdida momentanea del deseo e interés sexual.  En este period, la sangre fluye rápidamente para fuera del pene y órganos pélvicos, de lo que resulta  la pérdida de la erección y comienzo del periodo refractario.  La gran mayoría de los hombres busca apartarse de sus compañeras, principalmente del contacto físico, siendo este comportamiento instintivo.  Una de las razones para algunos es el hecho de la hipersensibilidad del pene después del orgasmo, que a veces puede tornar un toque desagradable o hasta doloroso.  También la agradable sensación de letargo y debilidad experimentada tiene su explicación por el relajamiento de toda la musculatura que estaba retraída durante el coito.  Psicológicamente el post-sexo no tiene mucha importancia para el hombre.
 Con las mujeres ocurren algunos hechos diferentes después del término del acto sexual.  En la mujer, el tiempo de desestimulación es mucho mayor en relación al hombre, lo que la hace altamente receptiva a nuevos estímulos sexuales después del orgasmo, no existiendo así el periodo refractario.  Algunas mujeres, después del orgasmo, continúan excitadas y preparadas para un nuevo intercurso sexual, sin tener su deseo atendido por el compañero  la mayoría de las veces, obligando a las más liberadas a utilizar la masturbación como forma de satisfacción.
 En virtud de la no disociación amor-sexo característico del comportamiento femenino, la mujer en este periodo le gusta sentirse amparada, apreciando el contacto físico que puede ser en la forma de abrazos y/o caricias.  El romanstismo es casi una regla para ellas.
 A pesar de parecer que los hombres y mujeres disciernen totalmente sobre lo que hacer después del sexo, las cosas no  deben ser obligatoriamente tan complicadas.
 Si hay un mínimo de conocimiento sobre intimidad y complicidad entre la pareja, es  posible encontrar una solución bastante placentera y que seguramente dejará un grado de satisfacción bastante adecuado para los dos.  Siempre recordando que el sexo es muy bueno, pero hecho con amor es aún mejor.